Grupo Rifel inauguró su segunda planta en Colón, Querétaro, como parte de un proyecto industrial que contempla una inversión acumulada de US$100 millones hasta 2030. La instalación suma 22,411 m² y busca triplicar la capacidad productiva de la compañía, especializada en panificación y pastelería industrial.
La cifra de inversión debe leerse con precisión: no corresponde a un desembolso ejecutado completamente al momento de la inauguración. El proyecto se desarrollará en tres etapas entre 2026 y 2030. La primera línea ya opera, mientras otras dos se encuentran en instalación; además, la expansión contempla un centro de distribución para acompañar el crecimiento logístico.
Qué está funcionando y qué permanece proyectado
La nueva planta ya inició operaciones con sistemas automatizados y tecnología procedente de Estados Unidos, Europa y Asia. Su diseño permitirá procesar distintos volúmenes, agilizar cambios de formato y elevar la producción por etapas hasta superar 135,000 toneladas anuales.
El objetivo laboral también es gradual. Rifel prevé superar 1,500 empleos directos hacia 2030 y generar alrededor de 1,600 puestos indirectos relacionados con proveeduría, logística y servicios. Estas metas dependen de que se ejecuten las siguientes líneas, el centro de distribución y las etapas de inversión anunciadas.
Por qué Colón es relevante para la operación
La planta se ubica en el Parque Industrial Kaizen II, en el municipio de Colón. La compañía atribuye la elección de Querétaro a su conectividad, infraestructura industrial, disponibilidad de talento y cercanía con los principales centros de consumo del país.
La localización permite atender el mercado nacional y preparar exportaciones hacia Estados Unidos y Centroamérica. Para el sector inmobiliario, el dato más importante no es únicamente la superficie construida: la operación incorpora producción, almacenamiento y distribución en un mismo corredor, lo que puede generar necesidades adicionales de proveedores, empaques, transporte, mantenimiento y servicios técnicos.
Qué significa para el mercado industrial de Querétaro
La inversión confirma que la demanda industrial no depende solamente de los sectores automotriz, aeroespacial o de centros de datos. La industria alimentaria también requiere instalaciones especializadas y redes logísticas cercanas a las zonas de consumo.
Esto no significa que cualquier terreno o nave en Colón aumentará automáticamente de valor. Para recibir una operación de alimentos o a uno de sus proveedores deben comprobarse uso de suelo, capacidad eléctrica, disponibilidad de agua, protección contra incendios, manejo sanitario, accesos de carga, patios, alturas, resistencia de piso y tiempos reales de conexión a servicios.
La expansión debe analizarse junto con la reducción reciente de construcción industrial especulativa en Querétaro. Ambos fenómenos pueden coexistir: puede disminuir la obra disponible para renta y, al mismo tiempo, avanzar proyectos hechos a la medida para usuarios finales.
Oportunidades para propietarios y proveedores
Para propietarios de naves, terrenos o espacios logísticos en los corredores de Colón y el Aeropuerto Intercontinental de Querétaro, la señal útil es identificar empresas que participen en la cadena de suministro, no asumir que Rifel buscará inmuebles adicionales de inmediato.
Una propiedad que busque atender a proveedores debe documentar claramente potencia instalada, factibilidades, maniobrabilidad, distancia a carreteras, restricciones operativas y costos de adecuación. Presentar únicamente metros cuadrados y renta mensual es insuficiente para una empresa que necesita continuidad productiva.
También conviene relacionar el anuncio con la evolución de la inversión nueva en Querétaro. Una inauguración ya operativa ofrece una señal más concreta que una intención de inversión, pero sus efectos inmobiliarios deben medirse conforme se instalen las siguientes líneas y comience el centro de distribución.
Qué debe vigilarse durante 2027
Los siguientes indicadores permitirán evaluar el impacto real: conclusión de las dos líneas adicionales, avance del centro de distribución, crecimiento efectivo del empleo, contratación de proveedores locales y nuevas necesidades de almacenamiento o transporte.
Para empresas que evalúan instalarse cerca de esta operación, la decisión debe partir de requerimientos técnicos y contratos confirmados. Para inversionistas inmobiliarios, el anuncio fortalece la lectura industrial de Colón, pero no sustituye un estudio específico de demanda, rentas comparables, servicios y viabilidad del predio.
Fuentes: El Economista, 16 de octubre de 2026; Real Estate Market, 19 de octubre de 2026; 24 Horas, 16 de octubre de 2026; y sitio corporativo de Rifel.

